top of page
Hoy empieza por ti
Conócete y cuida de ti para ser la opuntia que florece
Seguridad primero. Orden después. Integración siempre.

Después de acompañar a muchas mujeres con ansiedad, miedo o desconexión emocional, entendí que no basta con hablar de lo que nos pasa:
hay que sentirlo de otra forma para poder sanar.

Así nació el Método Opuntia, un enfoque que combina la Terapia EMDR, la psicoeducación emocional y el poder de las metáforas de los cactus.

Porque todos tenemos espinas, pero también la capacidad de florecer. 

external-file_edited.jpg

Seguro que has vivido situaciones que te impactaron tanto que no pudiste digerirlas del todo.

A veces son pérdidas, enfermedades o momentos difíciles.
Otras, experiencias más sutiles: una discusión, una separación, una vivencia de la infancia 
y te hizo sentir sola o sin recursos

Cuando eso ocurre, el cerebro almacena mal la información, y esas experiencias quedan “atascadas”.

El cuerpo sigue reaccionando como si el peligro siguiera ahí.

Eso es lo que llamamos trauma: una herida emocional que se activa hoy en forma de ansiedad, culpa, miedo o bloqueo.

¿Qué hacemos en el Método Opuntia?
flower-thorny-cactus.jpg

Seguridad primero

Creamos una base sólida: aprenderás a calmarte, sentirte estable y confiar.

hand-holding-small-cactus-cute-pot_edited_edited_edited.jpg

Orden después

Haremos un viaje por tus vivencias y las distintas etapas, creando una línea de vida imprescindible para entender qué te ha sucedido. 

Opuntiamente

Integración siempre

Cuando el cerebro logra “recolocar” lo vivido, la carga emocional se aligera. Empiezas a sentirte más en calma, más tú.

No se trata de borrar tu historia, sino de integrarla
Línea de tiempo del Método Opuntia_edite


 

Fase 1: Evaluación y seguridad
Nos conocemos, identificamos lo que te preocupa y aprendemos herramientas para estabilizarte emocionalmente.

 

Fase 2: Procesamiento EMDR
Trabajamos con los recuerdos bloqueados, ayudando al cerebro a procesarlos de forma adaptativa.

​​

Fase 3: Integración
Consolidamos los cambios, reforzamos la confianza y desarrollamos recursos para el futuro.

Porque sanar no es olvidar,
es poder mirar atrás sin que duela tanto.
Y aunque no puedo prometerte un camino fácil,
sí puedo asegurarte algo: no lo recorrerás sola.
Todas tenemos espinas.

El trabajo está en aprender a cuidarlas… y dejar que florezca lo que hay debajo.

Reserva tu primera sesión o escríbeme para conocer si este método es para ti.
  • Whatsapp
  • Sígueme en Instagram
bottom of page